martes, 23 de enero de 2018

El Arte de improvisar - Marcelo Mosenson

CULTURA | ARTES ESCENICAS

Un seminario de Improvisación para que no haya escena sin arte

Comienza el primer sábado de febrero y lo dictará el cineasta Marcelo Mosenson, acompañado de la actriz y directora actoral Roxana Randon.  Sin requisitos de experiencia ni de edad para quienes se animen a la experiencia, rige para ellos una promesa, porque según sostienen sus organizadores luego de los encuentros “ya no habrá lugar para una página en blanco”.


El cineasta Marcelo Mosenson y la actriz y directora actoral Roxana Randon comenzarán a dictar un seminario de Improvisación destinado a todos aquellos actores o no actores que quieran aprender herramientas para ese arte, “indispensable”, según lo describen, tanto para aplicar sobre el escenario como en situaciones “de la vida misma”.

“La improvisación es sumamente útil para todo el mundo, pero es sólo una herramienta y no un fin en sí mismo”, explicó Moseson a Ediciones Droom.
El seminario comenzará el primer sábado de febrero, constará de encuentros que durarán entre dos horas y media y tres horas y que se extenderán durante ocho semanas. La cita, en tanto, será en Espacio Abierto, ubicado en Pasaje Carabelas 255, CABA.
Según explicaron los organizadores, no hay límite de edad ni requisito de experiencia para quienes deseen participar: “Las clases son para cualquiera que quiera aprender a improvisar. La habilidad de improvisar permite aplicarla tanto en el arte mismo de la improvisación actoral como en la interpretación de un texto. En la industria de la actualidad la habilidad para improvisar sin un texto es una herramienta fundamental, ya no sólo para ensayar, sino también para la pantalla, el escenario como las audiciones”, especificaron.
Durante los encuentros podrán participar un máximo de trece actores, se crearán juegos y escenas entre uno, dos o más participantes teniendo como ejes centrales a la emoción, la escucha y la transformación, siempre bajo la premisa fundamental de la improvisación”.
“Al final de cada clase se ofrecerá el título de una película en donde la improvisación actoral jugó un papel fundamental a la hora de construir escenas memorables. Al comienzo de cada encuentro se comentarán sobre cómo fue el trabajo entre el director y los actores”, especificaron.
Consultado por Ediciones Droom, Mosenson aseguró  que la improvisación es una clave para poder desenvolverse no sólo en el campo del arte sino en diversas situaciones y circunstancias a las que nos vemos expuestos.
“Improvisar es la base de nuestras vidas, aún cuando nos proponemos planificar. Porque si las circunstancias no se dan como lo que teníamos previsto  y queremos cumplir ciertos objetivos estamos obligados a cambiar de rumbo. El malentendido surge de la idea que la improvisación es contraria a la planificación”, subrayó.
También destacó la importancia de la técnica para quienes decidieron abocarse a las artes escénicas: “Algunos de los cineastas que más admiro y que suelo dar a conocer en mis cursos son John Cassavetes y  Mike Leigh. El primero exige una enorme entrega e improvisación por parte de sus actores, a partir de guiones ya escritos por él. Mientras que en el caso de Mike Leigh él ensaya junto a ellos durante meses para así, a partir de las improvisaciones crear un guión. Lo que tienen en común ambos directores es la capacidad que tienen en hacernos sentir que no estamos viendo una ficción, sino por el contrario, que somos testigos privilegiados de intensos pedazos de vidas. La autenticidad sólo se logra con cierta cuota de improvisación tanto sobre como fuera del escenario”, consideró.
Mosenson, que adhiere a la premisa que dice que el arte “puede aprenderse” destacó asimismo que debe tenerse en cuenta algo indispensable respecto a la improvisación.
Una de las grandes premisas es la de no buscar, a priori, ningún resultado previsto de antemano. A su vez, es fundamental la segunda premisa, que consiste en no negar, siempre afirmar si… y además. Esto es sumamente difícil porque solemos hacer lo contrario con nuestras vidas. De más está decir que esto no implica no ser exigente, disciplinado y criterioso. Solemos negar todo el tiempo, ya no sólo con un mero no, también con el pero, y nuestras insaciables interpretaciones de lo que nos sucede, entre muchas otras cosas más”, sostuvo.
El dejarse llevar es valioso para cualquiera, para luego sí sorprenderse y rescatar lo valioso de una improvisación que de otra manera probablemente jamás hubiera surgido”, agregó.
Por último, el cineasta consideró que el seminario puede dejar un gran aporte para quienes se animen a lanzarse a la aventura.
“Independientemente del recorrido actoral que pueda tener cada participante, el seminario es valioso para los que estén dispuestos a encontrar cierto grado de autenticidad en la actuación. A su vez, es  sumamente divertido como exigente, puesto que cada uno se ve confrontado constantemente con la construcción, por definición, arbitraria, de su propio personaje de su vida cotidiana. Al entrenarse a observar y escuchar a los otros desde otro lugar, ya nadie es el mismo después de haber transitado por esta experiencia. Luego de vernos y percibirnos a nosotros como a los demás de cierto modo ya no hay vuelta atrás, es algo que  resulta sumamente fascinante”, concluyó. 


Para informes e inscripción:
4328 1903
Espacio Abierto
Pasaje Carabelas 255 CABA

Marcelo Mosenson 
www.nomadefilms.com
marcelo@nomadefilms.com
Twitter: @mmosenson
Instagram: marcelo_mosen
      


































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